“ De todas las personas que solía conocer, La mayoría nunca se ajustaba al gran mundo” - Randy Newman, It’s Money That Matters
Una vez, jugué un torneo que comenzó con doce mesas de jugadores. Un incidente ocurrió cuando quedaban 8 mesas, que me hizo ver como los torneos ofrecen trucos mentales o falsas promesas, que distraen a la mayoría de los jugadores de su trabajo durante la mano: ganar. Más precisamente, la meta que debe estar en su cabeza como jugador es maximizar su propia expectativa financiera.
Jugué una mano de Omaha High Low contra dos oponentes. Estábamos jugando 150/300. El primer jugador hizo limp. Yo, levanté - raise la apuesta con A-Q-4-2. La ciega grande – big blind igualó – call. El limper original hizo tres apuestas. Miré y me di cuenta que a él le quedaban $100 en fichas. Como $100 es más de la mitad de lo que aposté, sabía que podía levantar su apuesta en el flop y así sería más difícil que la ciega grande – big blind iguale – call la apuesta, así que no tapé las apuestas preflop. Al mismo tiempo, estaba bastante seguro que el limper no tenía A-A-x-x o incluso otro par alto, ya que el pasó en el preflop (y no era uno de esos jugadores débiles que hacen limp con cualquier mano).
El flop, vino de la peor forma posible para mi mano: J-J-9. El limper, apostó todas sus fichas – all in, y yo aumenté a 250. La ciega grande – big blind mostró T-8 (presumiblemente tenía también un As y una carta desconocida) y se retiró – fold.
El limper mostró A-K-7-3, una mejor mano de lo que yo esperaba, pero de todos modos eso no importaba. Mi meta principal era sacar a la ciega grande – big blind fuera de la mano. Cuando el jugador de la ciega grande – big blind (un jugador con mucha experiencia) vio mi mano, él comentó que yo acababa de hacer la jugada más extraña que alguna vez me vio hacer. Me sorprendió ya que, yo tenía pensado que mi jugada para quedarme solo contra un jugador que apuesta todas sus fichas era bastante sencilla. Pero luego él se dio la vuelta y dijo: “Yo pensé que tú sabías que el objetivo del juego era eliminar jugadores”.
Yo estaba tan asombrado que mi boca se movía más rápido que mi cerebro y procedí a “enseñar” en la mesa. Le dije: “Eso seguro no es mi objetivo. Mi objetivo es ganar el torneo!” Como mencioné anteriormente, el verdadero objetivo es maximizar sus expectativas financieras, pero en este momento, con 8 de 13 mesas todavía en acción y yo sosteniendo una cantidad promedio de fichas, mi atención se centraba simplemente en ganar.
Con 18 jugadores que estaban siendo pagados, yendo desde 72 a 71 jugadores era la última cuestón dentro de mis pensamientos. Estaba pensando en como empezamos con 2.000 en fichas, como 1/3 de los jugadores quedaron fuera, como una pila promedio era 3.000, como empecé la mano con 2.800, y como había 1.425 en el pozo antes de ver el flop (450 x 3, más una ciega pequeña – small blind de 75). Después también pensaba en como yo quería vencer a un solo jugador en vez de a dos jugadores para ganar este pozo, y como yo probablemente hice eso levantando al limper su apuesta de all in U$ 100. Luego de que el limper fuera all in, había U$ 1.525 en el pozo. Estaba completamente feliz de ser capaz de jugar contra él por solo 100 U$, conseguir mejor que 15-1 a mi dinero para una cantidad de fichas igual a aproximadamente el 72% de mi pila de fichas actuales (2800-550 = 2250, mientras que el pozo era de 1.625 después que mi 100 combine con su apuesta all in).
Además, yo asumí que el limper, apostaría all in a pesar de lo que tenía, entonces pensé que había buenas posibilidades de que mi A-Q fuera bueno en ese punto contra su mano. Pues resulta que el tenía la mejor mano con A-K, pero todavía podía ganar si capturaba una Q, 4 o 2, o si hacía una escalera Broadway – Broadway Straight. En este caso, a pesar de que yo era un desválido – underdog en lugar de un favorito, yo tenía alrededor de un 30% de posibilidades de ganar el pozo … significando que estaba obteniendo 15 a 1 sobre mi dinero, pero fue sólo un desválido – underdog 3,33 a 1. ¡Ahora esas son grandes probabilidades de pozo!.
Ahora dése cuenta de que mi oponente dió de baja un 10 y un 8. Si yo hubiera dejado que él se quedara, si venía una reina, yo perdía, dejando afuera mis mejores posibilidades de capturar un 4 o un 2 y luego no un rey, diez, ocho, siete (o un tres en el caso de si venía Deuce), además de la otra carta de la ciega grande – big blind suponiendo que una de las cartas que tenía era un As. Entonces, en otras palabras si hubiera dejado que la ciega grande – big blind continúe jugando, en vez de obtener grandes posibilidades de pozo, mis probabilidades de ganar este lindo pozo hubieran sido diminutas (especialmente si la carta desconocida de la ciega grande – big blind era un 4 o un 2, por lo que tendría que haber dividido el pozo).
Ahora, considerando todo esto, la ciega grande – big blind dijo: Wow, buena jugada para hacer que tengas una mejor equidad de pozo y para que aumentes tus posibilidades de ganar el torneo. Pero en cambio se centró en el punto absolutamente trivial de aumentar las posibilidades de eliminar a los 72 jugadores.
Cuando se juega un torneo, hay veces que eliminar a un jugador se vuelve tan importante que tienes que pasar todas tus manos hasta el river. Las dos veces más comunes en que esto pasará es cuando tú estás a un paso del dinero, o cuando estés tercero en la mano. (Normalmente al segundo se le paga el doble que al tercero, por lo que cualquier equidad de pozo es menos importante que ese gran salto en dinero real.)
Eliminar jugadores en un torneo es importante. Para ganar, todos deben ser eliminados. Pero no es la consideración más importante, y algunas veces es absolutamente trivial. Sus acciones de torneo deberían estar basadas en una meta consistente, maximizar sus expectativas financieras. Algunas veces esto inclusive significa tartar de no eliminar jugadores (como cuando un torneo es de uno o dos ganadores y tiene una gran pila de fichas y es capaz de robar virtualmente las ciegas – blinds casi en todas las manos … cuanto más larga se mantenga esta situación, mejor para usted.)
Sorpresivamente, la mayoría de las personas juegan sin que las expectativas positivas sean su primer motivo motivador, y esto es fantástico para aquellos que juegan a ganar. El desafío de un torneo de póker es jugar siempre de cualquier manera que sea mejor para tus intereses financieros. Eso es. A menudo esto significará tratar de eliminar oponentes, mientras que otras veces esta consideración es irrelevante. Recuerda, lo que importa es el dinero.




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